Son más de las dos de la mañana, hoy ha sido un día duro, salí muy temprano de casa y sé que Vénia y Selva harían lo mismo un par de horas más tardes debido a que todos teníamos cosas que hacer.
Llegué antes que ellas y me puse a cocinar, quería que llegaran, se ducharan y descansaran un poco mientras comentábamos como nos había ido el día y nos contábamos nuestras cosas. La idea era acabar lo antes posible e irnos pronto a dormir pero no tuve una cosa en cuenta y es que vivo con dos diosas que me aman tanto como yo las amo a ellas y ellas se aman tanto entre sí.
Nos desvestimos para meternos en la cama porque hace mucho calor y es insoportable cualquier prenda que no sea una sábana por si refrescase y, claro, dormir entre dos mujeres tan bellas, con esas sonrisas que me provocan una mezcla entre inquietud y deseo, dos mujeres que si quieren algo lo consiguen y eso hace que me sienta tan fuerte y tan débil a la vez que solo sus respiraciones me hacen perder la cabeza.
No vamos a entrar en detalles, dejemos volar la imaginación de cada uno, yo solo voy a referirme al hecho en sí. Nos disfrutamos los tres juntos, nos dimos amor y lo recibimos. conseguimos conectar los tres de una manera increíble y al acabar estuvimos dándonos caricias y besos de nuevo hasta que se durmieron mis dos reinas. Primero se apagaron los ojos de Vénia y Selva y yo bajamos el tono por unos minutos hasta que ella también se rindió ante Morfeo. Yo me escapé de la cama y vine a escribir.
La reflexión que hago es que amo a dos personas, a dos mujeres y, lejos de toda creencia, ellas se aman y de la misma forma. Nos han vendido siempre en canciones de tontipop y en truculentas telenovelas el amor posesivo de la monogamia tradicional. Nuestra relación de trieja, pareja de tres, o como queráis llamarla no consiste en esa posesión, no somos propiedades y amar a dos personas a la vez no es traicionar a nadie. Hemos tenido momentos malos a pesar del tiempo que llevamos, hemos vivido la indignación de terceros solo por ir agarrados de la mano y algo más doloroso es tener algún enfrentamiento entre nosotros y es en ese momento donde el tercero en discordia actúa de mediador. Tenemos nuestros orgullos y creedme que en esto soy yo el que peor lo lleva ya que las admiro a las dos por igual pero hemos discutido por cualquier cosa y la persona no involucrada a aportado puntos de vista que no teníamos. no necesitamos a amigos partidistas que solo te dan la razón y te dicen lo bueno que eres, nosotros acercamos posturas con calma, respeto y amor ya que a veces puede uno llevar la razón y perderla por las formas. No somos perfectos ni queremos serlo pero intentaremos llegar al final del día los tres durante mucho tiempo.
El amor es más fuerte que el deseo pero yo, estoy deseando acostarme con la mejor compañía que existe y esa compañía se llaman Vénia y Selva, dos ángeles que roncan en mi cama, que duermen plácidamente y a las que espero no despertar ahora que me va pudiendo el sueño.